Volver a la cabeceraTECNICAS DE APLICACION
Materiales y dispositivos A pesar de la gran variedad de polímeros existentes en el mercado con propiedades muy diferentes entre ellos, la disponibilidad de materiales para la solarización no es tan amplia. Ello se debe a varios motivos, tales como el coste de los materiales, las anchuras de fabricación, limitadas en muchos de ellos, y a su resistencia mecánica. Es evidente que cualquier característica del plástico que mejore el balance de energía termica almacenada en el suelo será positiva. Cuadro 1: Transmitancia de láminas de plástico a radiaciones UV Visible IRC IRL RSG ====================================================== Polietileno(PE) 78-84 84-90 70-89 80 90 Polietileno Térmico - 90 - 20-40 90 PVC 72 90 90 32 90 EVA(100micras) - 90 - 38-55 90 Doble cubierta(PE) - 83 - 66 83 ===================================================== En general las pérdidas de transmisión de la radiación visible e infrarroja corta (IRC) por el plástico se deben más a su índice de reflexión que a su absorbancia. El espesor mayor o menor de las láminas no influye de modo importante en la transmisión de la radiación visible y de la solar global(RSG). Una alta transmitancia a la radiación solar global y baja a la calorífica, e infrarroja larga (IRL), nos da como resultado un elevado efecto invernadero, y por lo tanto una mayor acumulación de calor bajo la cubierta, que a su vez será transferido en mayor medida al suelo. Hay diferencias notables en las transmitancias a la radiación IRL entre los diversos materiales plásticos, Cuadro 1. Y esto se tiene muy en cuenta al elegir el material de cubierta de un invernadero. Sin embargo por razones económicas y técnicas, para la solarización se considera que el material más apto es el polietileno normal. Esto es así fundamentalmente por cuatro razones: Menor precio, mayor resistencia mecánica, buena transmitancia a la radiación solar global, y gran anchura de fabricación. Todas estas características no son satisfechas conjuntamente por otros polímeros como el Polietileno térmico, el PVC o el EVA, que sin embargo tienen propiedades ópticas muy apreciables, como su nivel de opacidad a la radiación calorífica IRL. No obstante pueden tener interés cuando después de usados en la cobertura de los invernaderos o tuneles están en condiciones de dar un rendimiento adicional para la solarización. El inconveniente del polietileno por su alta transmitancia a la radiación IRL, se reduce en parte a causa de la condensación de agua en la superficie interna, aún cuando esto suponga un aumento de las pérdidas por reflexióm. El polietileno de 25 a 50 micras se considera por lo tanto el material más adecuado. En cuanto a los dispositivos para la solarización, podemos considerar básicamente dos posibilidades, una sola cubierta, lo que llamamos acolchado, colocado en cobertura total con una sola lámina de gran anchura o en bandas, según las dimensiones de las parcelas y las posibilidades de mecanización, o dos cubiertas. Las dobles cubiertas las podemos justificar por la notable reducción de pérdidas térmicas que implican, especialmente por convección, y por lo tanto el aumento de la eficacia y rapidez del calentamiento. El empleo de doble cubierta reduce la transmisión a la radiación solar entre un 10 y un 30%. Según NISEN(1979) esta reducción se debe sobre todo al aumento de la reflexión de la doble pared. Pero por otro lado basta doblar una lamina para reducir el factor K de transmisión térmica de 8.8 a 6.0 W/m2 lo que supone una mejora del 30% en el balance de energía, que compensa sobradamente la pérdida de transmitancia a la radiación solar incidente. El empleo de dos láminas de plástico ha demostrado su gran eficacia tanto para elevar las temperaturas del suelo, como para aumentar los tiempos de exposición a los diferentes niveles considerados como letales para microorganismos y malas hierbas (MARTINEZ et al. 1986). Según MARTINEZ et al. (1986) tras un período de solarización de 4 semanas con dobles cubiertas se consiguen tiempos de exposición de 84 horas a 50 ºC y 10 cm de profundidad, letales para esclerocios de Sclerotium rolfsii, S. cepivorum y S. minor (PORTER y MERRIMAN 1983). Así mismo se alcanzan tiempos de 4 a 6 horas a 50 ºC en 1 ó 2 días de solarización, lo que supone niveles letales, DL90 para Verticillium dahliae, Rhyzoctonia solani, Pythium ultimum y Thielaviopsis basicola. Hasta 20 cm de profundidad se consiguen 42 ºC con tiempos de exposición de 42 a 46 Horas en 3 a 6 dias de solarización, letales para los hongos citados. Temperaturas mayores de 41 ºC a 32 cm de profundidad se obtienen durante 571 horas, y a más de 39 ºC a 64 cm de porfundidad durante 599 horas, durante una solarización de 45 días. Estas condiciones son letales para hongos como V.dahliae, R.solani y Pytium spp. (CEBOLLA et al 1989,1990). La forma de colocar la doble cubierta de polietileno, depende del lugar y condiciones de la aplicación. Si el terreno se encuentra cubierto por un invernadero, lo que procede es acolchar el terreno y cerrar completamente el Invernadero. Si se trata de un terreno libre en el que se van a utilizar túneles de semiforzado, se pueden montar en el momento de la solarización, y completamente cerrados y acolchados, conseguirán también una buena eficacia. Finalmente, si no se van a utilizar túneles, es así mismo válido cubrir el terreno con dos láminas de acolchado, preparándolo con caballones o eras de modo qque la lámina superior tensada deje una cámara de aire sobre la inferior. Preparación del terreno El suelo debe quedar mullido y bién desmenuzado por medio de labores de cultivador y fresadora ejecutadas con buen tempero. De este modo se evita que el plástico pueda dañarse por rozamiento, y se consigue una penetración profunda del agua de riego previo a la solarización. La humedad así obtenida facilita el calentamiento del suelo con mayor rapídez y a más profundidad debido al aumento de la capacidad y conductividad térmicas, y hace que la sensibilidad de los organismos del suelo al calor sea mayor. Según los resultados de los diversos autores sobre la modalidad del riego y la frecuencia más convenientes (KATAN,1976;GRINSTEIN el al. 1979 a,b; PULLMAN et al. 1979;KATAN et al. 1980;ELAD, 1980;KATAN et al. 1983;MARTINEZ et al 1986) se llega a la conclusión de que el agua se puede aplicar indistintamente por el sistema disponible en la parcela objeto del tratamiento, aspersión, inundación, riego localizado. Debe darse un solo riego inicial abundante, con buena penetración en profundidad, ya que los riegos adicionales sucesivos no suponen ventajas sino más bien inconvenientes, como puede ser el enfriamiento del suelo y un coste mayor del tratamiento. El riego debe ser copioso y la cubierta de plástico mantenerse bién cerrada para conservar la humedad durante todo el tiempo de la desinfección. Colocación del plástico La lámina del acolchado puede colocarse manual o mecánicamente, según las características de la parcela, pero en todo caso debe garantizarse su tensado y un buen cierre de los bordes enterrados, para evitar renovaciones de aire que reducirían la eficacia por la evaporación, las pérdidas térmicas y cambios en la composición atmosférica del suelo. Como norma general citada por la mayoría de los autores se debe cubrir de manera continua la mayor cantidad de superficie, pues la presencia de pasillos no solo deja desprotegida la zona no cubierta sino que por un efecto descrito como efecto borde, la zona periférica del plástico alcanza temperaturas inferiores, que dan como resultado un menor control y la presencia por tanto de focos de recolonización. En Sicilia CARTIA (1989) consigue buenos resultados contra Meloidogyne spp en acolchado bajo invernadero, sin embargo en el cultivo de tomate posterior en las zonas próximas a las paredes aparecen plantas grávemente afectadas por este nematodo. En el caso de utilizar túneles de semiforzado sobre el acolchado, es posible asímismo mecanizar su colocación. Si el calendario de la solarización y el cultivo posterior estuvieran bién acoplados, se podría efectuar la solarización con túneles de semiforzado que se utilizarían en el cultivo siguiente. Epoca y duración del tratamiento En la zona mediterránea la época adecuada es el verano por la coincidencia de la radiación solar alta, dias más largos, mayor insolación, temperaturas del aire mayores y menos viento. Los tres meses de junio, julio, y agosto se consideran útiles; mayo y septiembre pueden ser asímismo válidos según sea el microclima local o las condiciones del tratamiento. En cuanto a la duración, depende del tiempo en que el terreno queda libre de cultivo; salvada esta premisa, cuanto más larga sea la exposición al tratamiente mayor eficacia letal se consigue sobre un número más amplio de patógenos y malas hierbas, dado que el efecto desinfectante del calor depende por un lado de lo elevada que sea la temperatura alcanzada en el suelo, y por otro del tiempo de exposición a la misma(PULLMAN et al 1981). Según los trabajos de diversos autores se concluye que la duración mínima debe ser un mes en verano (STAPLETON y DEVAY,1982;KODAMA y FUKUI,1982;SITI et al, 1982;KATAN et al 1983;MALATHRAKIS 1987;TAMIETTI y GARIBALDI 1987;CEBOLLA et al 1989,1990). La combinación de la solarización con fumigantes químicos puede reducir la duración del tratamiento (MALATHRAKIS, 1987;BEN-YEPHET et al 1989;CEBOLLA et al 1989,1990). Niveles de temperatura En nuestras condiciones la cubierta del terreno con una lámina de polietileno hace subir las temperaturas medias de máximas a 40-42, 37-40 y 35-39ºC a 10,20 y 30-40 cm de profundidad respectivamente. Estos niveles se elevan a 50,43-46 y 40-43ºC en las mismas profundidades si la solarización se realiza acolchando el suelo dentro de un invernadero cerrado. Así mismo niveles mayores de temperatura de la misma magnitud que bajo invernadero, se alcanzan empleando cubiertas más sencillas como los túneles de semiforzado e incluso el acolchado doble (MARTINEZ et al, 1983,1986). En invernadero cerrado o bajo otro tipo de doble cubierta la temperatura del suelo a 2 cm de profundidad llega a 60ºC. Se ha comprobado también que el simple cierre de un invernadero sin acolchado supera en temperatura del suelo al acolchado al aire libre en unos 5ºC a 10cm de profundidad y en 2 y 3ºC a 20 y 30 cm. La acumulación de tiempo de exposición a temperaturas altas es un factor importante en la solarización. El cuadro que sigue da una idea de los tiempos de exposición medidos recientemente en Valencia. CUADRO 2. Número de horas con temperaturas superiores a los niveles de referencia. Temp. Acolchado Túnel Testigo C 4cm 8cm 16cm 32cm 64cm 16cm 32cm 64cm 4cm 8cm 16cm 32cm 64cm >33 848 863 1082 1147 1134 1152 1150 1113 182 112 25 0 0 >35 644 658 754 784 300 1142 1132 1070 89 61 0 0 0 >37 502 501 445 128 0 1122 1102 883 55 11 0 0 0 >39 386 384 168 1 0 1016 996 599 24 0 0 0 0 >41 289 265 4 0 0 682 571 0 0 0 0 0 0 >43 173 138 0 0 0 383 47 0 0 0 0 0 0 >45 43 10 0 0 0 124 0 0 0 0 0 0 0 >47 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 >49 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0